La frase más linda del mundo
Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos. La frase, del buen Eduardo Galeano, me queda resonando un rato largo cada vez que la encuentro, al azar, como flechazo de cupido. Me entusiasma y me alegra, porque me invita a pensar que ni vos, ni yo, ni el malhumorado de mi vecino y su puto perro salchicha estamos condenados a ser lo que fuimos hace un rato nomás. ¿Qué vas a hacer para ser? Te invito a empezar la semana con este ejercicio simple en tres pasos. Lo invento ahora, al paso.
Uno: definir qué quieres cambiar de tu vida. Qué no te gusta. Una cosa nomás, no es para tanto…
Dos: identificar qué vas a hacer para cambiar eso que no te gusta.
Tres: Hacer eso que definiste para cambiar.
¿Te das cuenta? En el momento exacto en que activas la acción dejas de ser lo que eras. ¿Lo intentamos? Porque al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos.